
El Estado de Israel está festejando los 60 años de su creación. Ubicado en una las regiones más conflictivas del planeta, no ha podido disfrutar un solo día de paz debido a la no resolución del conflicto con el pueblo palestino y a la intransigencia de varios de sus vecinos árabes.
Es habitual que cualquier suceso en la región sea informado y comentado en los medios de comunicación masiva, siendo notable la intensidad ideológica con la que se informa y comenta.
Tanto quienes están a favor del estado israelí como así también quienes se le oponen con vehemencia coinciden en un aspecto: Israel es uno de los países más desarrollados en las áreas de ciencia y tecnología. Es el país que posee el mayor número de científicos e ingenieros per cápita; es el segundo país en el mundo en lo que respecta al número de patentes internacionales (el primero es Japón), en Israel se desarrolló la primera cámara fotográfica para teléfono celular, el pen drive, el software de comunicaciones Messenger, gran parte de los sistemas operativos Windows NT y XP y el primer antivirus. Tienen una impresionante cantidad de empresas “start-up” que cotizan en el Nasdaq, son líderes en sistemas de riego para agricultura, sistemas de defensa y seguridad y compiten “codo a codo” con varios países desarrollados en innovaciones en las áreas de medicina y biotecnología.
Ahora intentan ser los líderes mundiales en la utilización de autos eléctricos: comenzó a circular en el interior de un estacionamiento en Tel Aviv un vehículo impulsado solamente por un motor eléctrico. Se trata de un sedan Renault que no tiene caño de escape, está propulsado mediante baterías de litio, el “relojito” indicador de combustible está reemplazado por una pantalla que muestra el nivel de carga de las baterías y tiene un enchufe en el lugar donde los autos habitualmente tienen la entrada al tanque de combustible.
El auto eléctrico es el resultado de un proyecto conjunto entre la empresa Nissan - Renault, el start-up de Silicon Valley Project Better Place (PBP) y el gobierno israelí. Renault proveerá los autos, Nissan se encarga de las baterías de litio, PBP tiene a su cargo desarrollar el plan de negocios e instalar en territorio israelí un conjunto de estaciones para la recarga de los autos. El gobierno promociona la iniciativa y se compromete a reducir fuertemente los impuestos para facilitar la compra de los vehículos, cuando los mismos estén en el mercado.
El líder de Project Better Place es un joven emprendedor norteamericano – israelí, Shai Agassi, quien logró reunir 200 millones de dólares para propulsar la idea. Con la vehemencia típica de los jóvenes emprendedores refuta las objeciones indicando que la autonomía limitada de estos vehículos (170 kilómetros) es suficiente para la mayoría de los conductores de un país pequeño como Israel. El proyecto incluye instalar suficientes estaciones de recarga como para que ningún conductor se encuentre varado en el medio de la carretera.
La originalidad del plan de negocios consiste en que los propietarios de los vehículos pagarán por un lado por la propiedad del auto y además tendrán un cargo mensual por las baterías y por las recargas; se trata del modelo de negocios que utilizan las empresas de telefonía celular. De esta manera se reduce el gasto inicial y con el constante aumento en el precio del petróleo llegará un momento en que el balance de costos favorecerá al auto eléctrico.
El reemplazo del motor de combustión interna por las baterías de litio se traduce en una importante reducción en las emisiones de CO2 a la atmósfera. Como Israel genera su electricidad utilizando carbón y gas natural, el balance de emisiones se traslada a las usinas generadoras de electricidad. Se lograría una mínima contaminación si se pudiera generar la energía mediante fuentes renovables.
La combinación ideal se da entre los autos eléctricos y las turbinas eólicas: los molinos de viento suelen generar más energía durante la noche cuando el viento aumenta debido al enfriamiento del aire. En ese momento la mayoría de las personas duermen, no están utilizando sus autos y están activos pocos artefactos eléctricos. Es el momento indicado para que las baterías eléctricas se recarguen. Por este motivo PBP está ofreciendo su original plan de negocios en Dinamarca.
Agassi comprobó que Dinamarca genera aproximadamente el 20% de su electricidad mediante granjas eólicas, alguna de ellas son “offshore”. Pero sólo utiliza el 13% debido al bajo consumo nocturno. Es por ello que le vende el exceso a sus vecinos, Noruega y Alemania, a un precio de “liquidación de temporada”. Este 7% podría impulsar a todos los autos de Dinamarca si el parque automotor danés migra hacia los vehículos eléctricos.
En palabras de Agassi: “los daneses disponen de un inmenso campo de petróleo virtual”.